viernes, 14 de septiembre de 2012
tic
Lamento no poder saber más que hora es. Estoy perdiendo la percepción del tiempo, y a veces del espacio, conforme avanzan los días. Puede ser un efecto muy trivial del estilo de vida que llevo el levantarse y no saber que día es y mucho menos la hora, pero a pesar de su trivialidad me desespera a ratos la sensación de estar perdido. Además de esto, las estimaciones de la hora que suelo hacer de acuerdo a la luz apreciable del día dejan bastante que desear, a veces incluso he errado por más de dos horas de diferencia al tratar de adivinar lo que indicaba el reloj.
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